La gestión hotelera en destinos de alta demanda depende de una visión clara del rendimiento y la procedencia del cliente; sin embargo, el análisis manual de reservas suele ocultar patrones de estacionalidad y riesgos de cancelación.
Con una facturación superior a los 5,7 millones de euros y más de 14.300 reservas, una desviación mínima en la tasa de ocupación (actualmente en el 49,4%) o una gestión ineficiente de las cancelaciones impacta directamente en la rentabilidad del activo.
Describe la solución: Un dashboard analítico que centraliza la salud financiera (Facturación, ADR, RevPar) y el rendimiento operativo, permitiendo identificar que los picos de ocupación superan el 60% en abril y julio, lo que facilita una estrategia de pricing dinámica y dirigida.
He estructurado la información en tres pilares estratégicos:
Monitorización de KPIs de Negocio: Implementación de métricas de rendimiento financiero donde destaca un ADR de 91,0 € y un RevPar de 56,96 €, proporcionando una foto instantánea de la rentabilidad por habitación disponible.
Análisis de Ciclo de Vida y Demanda:
Evolución 6m: Seguimiento de la ocupación mensual donde se observa una tendencia creciente desde marzo (49,3%) hasta alcanzar picos del 61% en julio.
Estacionalidad Anual: Identificación de la temporada baja (diciembre con 29,5%) frente a la estabilidad de la temporada media-alta (abril-octubre), clave para la planificación de personal y suministros.
Inteligencia de Mercado (Geolocalización): Mapeo de la captación por países para visualizar el alcance global del resort, permitiendo correlacionar el origen del turista con el volumen de facturación.
Gestión de Riesgos: Análisis de la tasa de cancelación (26,2%), una métrica vital para ajustar las políticas de reserva y reducir la incertidumbre sobre los ingresos previstos.